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lunes, 9 de junio de 2014

América Latina como parte de la solución global

Uno de mis cómicos mexicanos favoritos, Germán Valdés -- mejor conocido como Tin Tan -- dijo alguna vez “No me des consejos, mejor dame dinero”.

Algunos tal vez dirán que esa es una frase perfecta para decírsela a un vicepresidente del Banco Mundial.

Nuestros amigos de Globe International pueden dar cuenta de que, a lo largo de nuestra alianza estratégica, si bien hemos dado más de algún consejo, también hemos apoyado esta gran iniciativa global y regional en función de nuestras posibilidades.

Más allá de sus posiciones políticas, ustedes, los legisladores, han demostrado jugar un papel clave en hacer realidad una avanzada legislación a nivel nacional en pos de un desarrollo con baja intensidad de carbono y por lo tanto más sustentable. Esta cumbre será fundamental para seguir expandiendo esta agenda de cambio.

Agradezco la oportunidad de dialogar con todos ustedes, y les aseguro que no la aprovecharé para impartir consejos, y no lo haré, porque para este gran reto de nuestro tiempo no existe una ruta crítica predefinida.

Si algo hemos aprendido en el Banco Mundial es que no hay recetas universales. Lo que funciona en un país no necesariamente funciona en otro. Gran parte del éxito radica en conocer y entender bien el contexto y las circunstancias. Y para eso hay pocos mejor situados que ustedes, los elegidos por la ciudadanía y que dominan el arte de lo posible.

Ustedes representan a las poblaciones que sufren más directamente los impactos del cambio climático – las inundaciones, las sequías, los huracanes – y por eso mismo, son los que mejor entienden la urgencia de no quedarse de brazos cruzados.

No en vano se encuentran todos aquí reunidos para seguir adelante, para crear ese movimiento de cambio que debe concluir en un acuerdo global sobre cambio climático en París el próximo año, que pueda asegurar un planeta sustentable y un futuro compartido para todas las naciones y sus habitantes.

El eje de acción ha cambiado en los últimos años. El movimiento real de cambio incluye hoy a los países emergentes y en desarrollo, donde se han emitido leyes medio ambientales muy ambiciosas con metas y objetivos muy específicos, sin que ello signifique renunciar al derecho a potenciar el desarrollo y expandir las oportunidades económicas y sociales de la población.

Paralelamente a los movimientos de la sociedad civil que contribuyen a la participación ciudadana en este naciente movimiento, el sector privado da muestras cada vez más claras de que la responsabilidad ambiental y social constituye su licencia para operar.

Llevo un mes como Vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe y me es especialmente grato poder estar aquí con ustedes, en mi país natal, representando a una institución que está plenamente comprometida en apoyar todos sus esfuerzos para mitigar los efectos de los cambios ambientales que nos aquejan y adaptarnos a los que inexorablemente vendrán.

Me enorgullece trabajar para mi región que ha demostrado desde hace varios años que está dispuesta a remangarse la camisa y hacer lo que esté a su alcance para encontrar un modelo de desarrollo sustentable. A pesar de sufrir duramente los impactos de este problema global, o precisamente por eso, América Latina y el Caribe han tomado un gran liderazgo en encontrar soluciones.

Definitivamente, en cambio climático América Latina es parte de la solución global

A lo largo y ancho de la región se han generado iniciativas para forjar un futuro mejor para sus habitantes. Basta mirar algunas de las recientes acciones legislativas logradas en la región, con el apoyo de GLOBE International.

• En abril de 2012 México aprobó la Ley General de Cambio Climático, la segunda en el mundo después de la del Reino Unido, y lo hizo con el apoyo de todos los partidos políticos.

• Seis meses después, Bolivia promulgó la Ley de la Madre Tierra de Bolivia que penaliza el maltrato a la naturaleza.

• En 2013, tanto El Salvador como Guatemala aprobaron leyes para desarrollar medidas de adaptación y mitigación frente al cambio climático.

• A comienzos de este año, el Congreso costarricense aprobó por unanimidad la Ley marco de cambio climático que, entre otras cosas, garantiza que la materia se enseñe en las escuelas.

Ustedes saben, mejor que yo, que la lista no termina ahí. Pero es una muestra de la determinación de América Latina y sus legisladores en mantener el calentamiento del planeta por debajo de los dos grados centígrados.

Es que de no lograrlo, no sólo no podremos eliminar la pobreza extrema del planeta sino que muchos de los latinoamericanos que han logrado salir de la pobreza en los últimos años – cerca de 80 millones– estarían en riesgo de volver a ella.

En ese mundo de temperaturas más elevadas, una de las grandes pérdidas de nuestra región se presentaría en la zona amazónica. Esto, a su vez, traería consecuencias dramáticamente negativas en la producción de alimentos, ya que la selva amazónica genera parte de las lluvias que irrigan los cultivos en Argentina, Paraguay, Uruguay y el sur de Brasil. En ese contexto, el mundo pasaría a tener una crisis alimentaria sin precedentes. 

Vale la pena recordar que América Latina y el Caribe producen tan sólo el 6 por ciento de las emisiones del sector energético a nivel global y el 12 por ciento si le agregamos el costo de la deforestación y la agricultura.

La región tiene la matriz energética más limpia del mundo, gracias a la combinación de energía hidroeléctrica, de gas natural y de energías renovables.

El Banco Mundial se enorgullece de ser un aliado estratégico de los países de América Latina y el Caribe en muchos de estos cambios. De hecho, tenemos cerca de 200 actividades relacionadas con el cambio climático en la región, lo que constituye inversiones de más de $ 5 mil millones de dólares.

Nuestros compromisos cubren sectores tan diversos como agricultura, agua, y energía renovable para el transporte público, e incorporan mecanismos innovadores de financiamiento, como los bonos verdes.

Pero todo este compromiso requiere de un marco jurídico adecuado. Sin éste, con el tiempo, las normas, instituciones y responsabilidades de un país no podrán mantenerse al día con el reto del cambio climático.

La elaboración y aplicación de legislación sobre cambio climático es un reto muy importante y un paso esencial en la complicada marcha hacia soluciones globales para el mismo.

En esto, América latina también puede ser una fuente de soluciones.

Necesitamos legislaciones nacionales claras, que contemplen la coordinación entre los distintos organismos involucrados en la implementación de las leyes. Eso facilitará enormemente nuestra tarea y nos pondrá a la delantera a la hora de aplicar a nivel nacional los acuerdos globales y permitirá asegurar el financiamiento que deberá acompañarlos.

Al hablar de acuerdos globales, es necesario también ser ambiciosos, aspirando a soluciones como ponerle precio a las emisiones de carbono, lo cual crearía los incentivos necesarios para la inversión en un desarrollo más sustentable.

Sé que esta Cumbre no concluirá simplemente en buenos deseos para hacer algo en un futuro lejano. Confío en que los aquí presentes harán un llamado a la acción para que una agenda de derechos y responsabilidades compartidas entre Norte y Sur, Este y Oeste se concrete en los próximos meses.

Así podremos decirles a nuestros hijos y ellos a los suyos que cumplimos con nuestro deber.

En ese esfuerzo, y desde este continente que hoy habla con más fuerza en el mundo, porque dejó de ser problema y ahora es parte de la solución, cuenten con nosotros.

Fuente: Banco Mundial


lunes, 2 de junio de 2014

37 Ideas para que los emprendedores motiven a sus empleados

Un buen trabajo es difícil de encontrar, pero cada emprendedor sabe que un buen empleado es aún más difícil de mantener. Como emprendedor, uno tiene que asegurarse que su empresa cuenta con personas que esperan volver a trabajar todos los días más que el pago de un cheque.

A través de los años, me he dado cuenta de que era fácil mantener a los empleados motivados: todo lo que tenía que hacer era proporcionarles un líder digno de seguir. Pero después de casi siete años con el negocio, aún me encuentro en busca de nuevas formas que ayuden a mantener la productividad.

A continuación cómo lo llevo a cabo:

1. Apoya las nuevas ideas.
Cuando los empleados te vienen con una idea o una solución a un problema que ellos creen que es por el bien de la empresa, es una señal de que les importa. Apoyar las nuevas ideas y dar a las personas la oportunidad de "correr con ella” es muy motivador,sobretodo si todo sale bien al final.

2. Empoderar a cada persona.
Cada persona contribuye al funcionamiento. Empoderar para sobresalir de su rol, no importa lo grande o pequeño que sea, crea un sentido de pertenencia que nos llevará a cumplir y superar las expectativas.

3. No dejes que se aburran.
Me aburro con facilidad, así que supongo que mis empleados también. Organiza un desayuno, planifica una hora feliz, inicia un concurso de flexión de brazos en medio de la oficina de un miércoles o permite que otra persona lidere las reuniones semanales para romper con la monotonía.

4. Celebra los hitos personales.
Hace unos siete años, como empresa de menos de 10 trabajadores, celebramos el cumpleaños de cada empleado, aniversario de trabajo, compromiso y hasta los hitos personales. Hoy en día, como empresa de más de 100 trabajadores, todavía celebramos estos hitos. Nunca pasa de moda.

5. Reconoce los logros profesionales.
Todo el mundo quiere ser reconocido. El reconocimiento de un trabajo bien hecho que viene de la alta dirección o del propietario de la empresa va a significar más para un empleado de lo que te piensas.

6. Escucha.
Esta es probablemente la cosa más fácil que puedes hacer por un empleado. Sin embargo, también puede ser la más difícil. Buscando tiempo cada día para escuchar alguna preocupación sobre sus ideas, no sólo hará que tus empleados estén contentos, sino que también te proporcionará una visión muy necesaria en tu negocio de las personas que ayudan a mantenerlo en funcionamiento.

7. Fomenta la competencia amistosa.
Un entorno competitivo es un entorno productivo. Anima a los empleados a participar en concursos o desafíos es saludable y puede llevar a una mayor camaradería.

8. Permite mascotas en el trabajo.
Mis dos perros vienen a la oficina todos los días y todos mis empleados están invitados a traer sus mascotas a trabajar. Las mascotas hacen a la gente feliz y traen un sentido de compañerismo a la oficina.

9. Recompensa los logros.
Cuando una palmadita en la espalda  no lo hace, los incentivos monetarios parece que siempre dan en el clavo.

10. Crear metas alcanzables.
Fijar metas es importante, pero asegúrate de que no son demasiado inalcanzables, tanto por el empleador como el empleado.

11. Sé claro con las expectativas.
No dejes indeterminaciones. Establece expectativas claras para que se puedan planificar para obtener resultados específicos.

12. Fomenta la individualidad.
Todo el mundo es diferente. Fomenta las personalidades individuales no sólo ayudando a crear una cultura diversa y dinámica, sino que también a fomentar un ambiente de trabajo abierto y accesible.

13. Sé un líder digno de seguir.
Si mis empleados no me perciben como un líder digno, ¿cómo puedo esperar que crean en nuestra misión y ayuden a lograrlo?

14. Da un buen ejemplo.
O dos o tres. No puedo esperar que mis empleados hagan nada de lo que yo no haría. Siempre me pregunto si las expectativas que me propuse para mis empleados son comparables a las expectativas que me he fijado para mí mismo.

15. Haz las cosas interesantes.
Sacudir las cosas de vez en cuando es una buena manera de romper la rutina del día a día del programa de trabajo.

16. Fomenta el aprendizaje de nuevas habilidades.
Los tiempos están cambiando. Asegúrate que todos los empleados tienen la oportunidad de aprender una nueva habilidad o mejorar alguna que beneficiará a todos los involucrados.

17. Fomenta la creatividad.
Un ambiente creativo es próspero.

18. Da crédito a quien se lo merece.
Aunque los empleados vienen a trabajar para completar sus tareas asignadas, sigue siendo un logro si lo hacen bien. Reconoce su esfuerzo.

19. Crea un plan de carrera.
Tener una idea de lo que nos espera es la motivación última. Los empleados que tienen un camino trazado que les puede dar lugar a la promoción, trabajan hacia una meta. Esto conducirá a un mayor compromiso.

20. Empieza una tradición.
Empieza una tradición y mantenla en marcha.

21. Trato personal.
Éste es complicado porque hay una línea muy fina que no se puede cruzar. Sin embargo, mostrando preocupación e interés por la vida de cada empleado va un largo camino.

22. Mantén una mente abierta.
Siempre estoy abierto a nuevas ideas y a nuevos métodos. Algo nuevo vale su exploración y su consideración.

23. Anima a la risa.
La risa es contagiosa, así que ayuda a difundir la alegría.

24. Acepta el cambio.
Combatir el cambio es más difícil de aceptar el cambio. He practicado esto recientemente, en lo que respecta a los medios de comunicación sociales y a la vida en la era digital. También animo a mis empleados a hacer lo mismo.

25 Agita el bote.
No es fácil mantener las cosas interesantes todos los días. De vez en cuando, revolviendo la olla puedes ayudar a animar las cosas.

26. Reconoce las fortalezas.
Sacar lo mejor de las personas es un talento cada emprendedor debe tratar de dominar.

27. Has de estar disponible.
Es fácil dejarse atrapar en un horario de CEO, pero es igual de fácil tomar unos minutos de cada día para hablar con un empleado aunque no pueda estar en tu agenda.

28. Gestiona a todos individualmente.
Cada persona es diferente, pero algunos son tan diferentes que pueden requerir un estilo de gestión personalizado. Conoce a tus empleados de forma individual es la única manera de saber cómo manejarlos de manera efectiva.

29. Alienta a la propiedad.
El éxito de una empresa radica en la propiedad. Cuando los empleados se sientan que invierten en una empresa, la productividad aumenta.

30. Promueve la unidad.
Por mucho que cada empleado tenga que ser capaz de trabajar por si mismo, también tiene que ser capaz de trabajar en equipo. Promover la unidad te ayudará a alcanzar los objetivos individuales y los de equipo.

31. Ten paciencia.
Los emprendedores tienden a estar interesados solamente ​​en los resultados. La paciencia te permitirá esperar demasiado en poco tiempo y permitirá a los empleados completar las tareas correctamente.

32. Sé flexible.
Las cosas no siempre suceden como estaba previsto. Cuando los empleados ven que tú estás abierto a ir con la corriente de vez en cuando, las tensiones se relajan y la productividad se mantiene constante.

33. Ofrece incentivos.
Sabiendo de antemano que hay un premio en metálico o días adicionales de vacaciones para quien logre sus objetivos, valdrá mucho más la pena.

34. Proporciona equilibrio.
Un ambiente de trabajo animado promete una buena atmósfera, pero el equilibrio es muy importante para mantener los niveles de productividad y la cordura de los compañeros de trabajo.

35. Da la bienvenida a los nuevos métodos.
La era digital está cambiando la vida tal como la conocemos. Abraza, en lugar de evitar, los nuevos métodos para hacer que tu negocio y los empleados se mantengan por delante de la competencia.

36. Fomenta un entorno de trabajo positivo.
No hay lugar para la negatividad si el éxito se ha de lograr. Un ambiente de trabajo positivo es  resultado de líderes positivos.

37. Dales una razón para venir a trabajar cada día.
Presentarse a trabajar cinco días a la semana, dispuestos a superar las expectativas, requiere un grado de fidelidad que sólo se puede lograr si la moral es alta.

Fuente: Eureka Startup

domingo, 25 de mayo de 2014

Los beneficios de la ética empresarial

Un ambiente de respeto laboral contribuye a que el trabajo sea más eficiente, dice Enrique Zamorano; junto a la ética interna, las compañías también deben preocuparse por respetar su entorno.

La fortaleza de una empresa es su ética interna, las buenas relaciones de los directivos con sus colaboradores.
El comportamiento de los directores en la empresa suele ser señalado como un factor importante para construir una cultura de ética. Es fácil entender cómo se puede motivar a todo el personal a tomar decisiones y tener actitudes éticamente aceptables, mediante políticas formales apoyadas y respetadas por los directivos de la compañía.

En empresas donde existe un ambiente
de respeto a los valores éticos, todos entienden que el logro de sus objetivos no justifica utilizar medios éticamente objetables. En organizaciones donde la política formal está enfocada solamente al logro de objetivos económicos, sus integrantes fácilmente se olvidan de los principios éticos. Esta visión desanima al personal porque les origina un conflicto entre sus convicciones morales y las exigencias del logro de metas económicas impuestas por la empresa.
El ambiente formal de
la ética en una empresa es importante, no sólo porque motiva a los empleados a comportarse éticamente, sino porque estos pueden apoyarse en una buena política de la compañía cuando desean hacer respetar sus propios valores. Se produce el fenómeno de los "valores compartidos"; las personas desean identificarse con su organización, necesitan confiar y creer en la corporación para la cual trabajan, puesto que contribuyen con su esfuerzo al éxito de ella. Ese vínculo de valores compartidos es fundamental para todo lo demás, se pone énfasis en la empresa como la entidad en la que trabajan, con la que se identifican y que merece la admiración de sus colaboradores, así como de la sociedad.

Lo anterior debe hacer a sus dirigentes particularmente exigentes con la ética de quienes integran los niveles superiores de la empresa, ya que si su comportamiento es dudoso pueden contaminar a las personas que dependen de ellos. Su integridad personal es muy importante. La fortaleza de una empresa es su ética interna, las buenas relaciones de los directivos con sus colaboradores, lo cual requiere una fuerte dosis de respeto mutuo que contribuya a la eficiencia del conjunto.

El otro punto fuerte es la ética social, y particularmente la responsabilidad asumida por la empresa respecto de su entorno, lo que contribuye a su armonía con los valores de la sociedad.

Las empresas que adoptan una cultura de ética en todas sus operaciones y de veracidad y transparencia en su información financiera tienen una ventaja competitiva muy importante: credibilidad y confianza pública, y la fidelidad de todos sus colaboradores.
La operación basada en la ética es el mejor modo de tener una empresa sólida y perdurable; resulta benéfico a la larga e indispensable para construir una institución sana y duradera. En suma, la ética produce beneficios.
Esto último es importante. Virtudes sociales como la honestidad, responsabilidad, lealtad, respeto, calidad y eficiencia en el desempeño de sus deberes, no solo tienen mérito como valores éticos, también poseen un valor económico tangible y ayudan a la empresa al logro de objetivos compartidos: productividad, calidad, crecimiento, confianza, credibilidad y prestigio en la comunidad. Las organizaciones que crecen y perduran están unidas por valores, normas y experiencias compartidas por sus integrantes. Cuanto más profundos sean y más firmemente se los sustente, más intenso será el concepto de identidad y mayor será la confianza que la sociedad otorgue a la empresa y sus productos.

En el libro La Gran Ruptura, Francis Fukuyama utiliza como metáfora el término "capital social", de la siguiente manera:

"El capital social puede ser definido, simplemente, como un conjunto de valores o normas compartidas entre los miembros de un grupo, que permiten la cooperación entre los mismos".

Si los miembros de ese grupo aceptan que los demás integrantes se comportan en forma correcta y honesta, terminarán por confiar los unos en los otros. "La confianza es como un lubricante que hace que cualquier grupo u organización funcione en forma más eficiente", asegura Fukuyama. Prestigio y confianza constituyen el patrimonio más valioso de una empresa y este debe estar sostenido por sólidas columnas, las cuales tienen como elemento esencial los principios éticos.

La ética es necesaria para crear, incrementar y preservar el valor de una empresa. Los inversionistas buscan invertir en organizaciones que son confiables, donde sus dirigentes y colaboradores son íntegros, que proyectan ante la sociedad
una cultura de ética en todo lo que hacen. El ambiente de confianza que se genera puede producir beneficios a la empresa: mayor demanda de sus productos, acceso a mercados de capital, oportunidades de fusión, crecimiento, mejores utilidades y mayor precio para sus acciones y, en general, riqueza, no solo para sus accionistas, sino también para sus trabajadores. De este modo las empresas logran sus objetivos económicos y sociales.

Las empresas con responsabilidad social persiguen un grupo de objetivos, de los cuales hacer dinero es sólo uno, y no necesariamente el principal. Buscan utilidades, si, pero las guían igualmente una ideología básica, los valores básicos, un sentido de propósito más allá de solo ganar dinero. Sin embargo, paradójicamente, ganan más que las compañías motivadas sólo por el ánimo de lucro.

Fuente: CNN Expansión.

lunes, 19 de mayo de 2014

¿Cómo lidiar con personas negativas en el trabajo?

Aunque no lo crea, la negatividad es contagiosa, y un trabajador que esté constantemente con una actitud pesimista puede infectar a los demás.

El tipo de persona negativa puede provocar desconfianza, conflictos, falta de compromiso y escasa participación en los proyectos.

Las personas son vulnerables a los pensamientos de los demás, y pueden llegar a influenciar en la manera de percibir e interpretar las dificultades que se presenten día a día.

Una persona negativa no necesariamente emite comentarios de este tipo, sino que también lo manifiesta en sus actitudes.

La divulgación de sucios rumores sobre otras personas, la resistencia a los cambios tecnológicos, culturales o de jefaturas y hasta aquellas que mantienen un mal carácter contaminan el clima laboral, lo que afecta directamente a las relaciones laborales y el trabajo en equipo, entre otras.

Aunque ciertamente resulta difícil mantener una actitud positiva y alegre cada segundo de la vida, la constante negatividad en el trabajo puede tener serias consecuencias para la salud, carrera y satisfacción laboral, al igual que el éxito de la organización.

Si trabaja en un ambiente donde el trabajo en equipo es fundamental, lo más probable que una persona con este patrón obstaculice el desempeño de los demás. 

Algunas ideas:

1.No se involucre en los asuntos negativos de sus compañeros. Poner demasiada energía en tratar de ayudar a las personas negativas, sólo te frustrará. Recuerda que no eres el responsable de sus problemas y tu rol en la empresa no es ser su terapeuta o consejero.

2. Cada vez que escuche a personas negativas, sólo asienta con la cabeza y no de su punto de vista, pues si no está de acuerdo con su opinión, sólo oirás más protestas.

A veces estas interacciones laborales son inevitables, pero lo mejor es que evite exaltarse. Además, recuerde que si alimenta su negatividad sólo hará que continúe y fomentará este tipo de actitudes.

3. Haga una lista de las cosas positivas de su trabajo y de su vida. Léala frecuentemente, especialmente después de haber estado expuesto a la negatividad de otros.

“Si ha intentado de todo para que la actitud de su compañero no lo afecte, entonces recurra a su jefe, cuéntele lo complejo que ha sido trabajar con una persona así y de cómo afecta su trabajo. Él le aconsejará y lo más probable es que tome acciones con respecto a la negatividad del ambiente”, señala Margarita Chico, directora Corporativa de Comunicación de Trabajando.com.

Y concluye: “Convivimos más de ocho horas con los jefes y compañeros de trabajo por lo que les aconsejamos tratar de fomentar y conservar un ambiente agradable. Los empleados cuando trabajan contentos sin duda dan mejores resultados por lo que si alguien no está a gusto con alguna situación lo más recomendable es que lo comunique a sus superiores o al departamento de Recursos Humanos para buscar alguna solución”.

Fuente: Emprendedores Empresariales Exitosos.

martes, 13 de mayo de 2014

OIT: desigualdad compromete futuro de jóvenes latinoamericanos

"Los problemas del empleo afectan a todos los jóvenes, pero están presentes en forma desproporcionada entre aquellos que provienen de las familias más pobres", dijo la directora regional Elizabeth Tinoco.

Se estima que en la región hay 108 millones de jóvenes entre 15 y 24 años, de los cuales poco más de la mitad, 56,1 millones, forman parte de la fuerza laboral.

La tasa de desempleo de los jóvenes más pobres de las sociedades de América Latina es tres veces mayor que las de los más ricos, una situación que refleja y profundiza la persistente situación de desigualdad en la región, destacó hoy la Organización Internacional de Trabajo (OIT).

"Los problemas del empleo afectan a todos los jóvenes, pero están presentes en forma desproporcionada entre aquellos que provienen de las familias más pobres", dijo la directora regional de la OIT para América Latina y el Caribe, con sede en la capital peruana, Elizabeth Tinoco. 

Se estima que en la región hay 108 millones de jóvenes entre 15 y 24 años, de los cuales poco más de la mitad, 56,1 millones, forman parte de la fuerza laboral, lo que significa que están buscando trabajo o ya tienen uno.

Entre los jóvenes de más altos ingresos, el desempleo es de 8,5%, una tasa que sube a 25,5% en el caso de los jóvenes más pobres.

Las mujeres jóvenes más pobres presentan un desempleo de 35%, en comparación con el 10%, entre las de mayores ingresos.

"Los datos recopilados nos indican que entre los jóvenes la desigualdad en el acceso al trabajo es una realidad que plantea un desafío de grandes proporciones a nuestros países", agregó la funcionaria.

Los datos forman parte del informe sobre "Trabajo Decente y Juventud en América Latina", que analiza las tendencias en un período de seis años, entre 2005 y 2011, así como las experiencias exitosas en diversos países para enfrentar una situación que requiere de la aplicación de políticas específicas.

Además de tener una tasa de desempleo que duplica a la tasa general y triplica la de los adultos, los jóvenes latinoamericanos enfrentan una realidad laboral en la cual casi 6 de cada 10 empleos disponibles para ellos son en condiciones de informalidad.

Nuevamente se manifiesta una situación de desigualdad, pues esta tasa de informalidad es de 77% para el grupo de jóvenes de menores ingresos, y de 41% para los de mayores ingresos.

De acuerdo con el informe, los jóvenes que no estudian ni trabajan representan alrededor de 20% del total, lo que equivale a poco más de 20 millones de jóvenes que son objeto de preocupación especial, pues su riesgo de exclusión social es mayor.

Entre los más pobres, más de 30 por ciento no estudian ni trabajan, porcentaje que se reduce a casi 10% entre los de mayores ingresos.

El informe también cita datos sobre acceso a la educación, según los cuales el porcentaje de jóvenes de entre 20-24 años que concluyeron la educación secundaria es de 21,7% entre aquellos de menores ingresos, y de 78% en el de mayores ingresos.

La OIT ha planteado la necesidad de recurrir a una combinación de políticas especialmente diseñadas para abordar los problemas laborales de los jóvenes, incluyendo las que permitirían el acceso a una educación de calidad, estrategias de formación que garanticen una mejor transición de la escuela al trabajo, el apoyo a los emprendedores, y medidas concretas para apoyar la creación y la formalización del empleo.

Fuente: América Economía.

viernes, 9 de mayo de 2014

¿Cuáles son los peligros que pueden afectar la liquidez de la empresa? - Perú

Adecuado manejo del sistema de detracciones o pago adelantado del IGV para evitar embargos en cuenta y tips que deben tenerse en cuenta para operar la empresa sin problemas de financiación.
Diversos analistas económicos han señalado que las empresas han empezado a ajustar sus costos como paliativo ante una eventual desaceleración de sus ingresos afirmó el especialista Rolando Cevasco, socio del Área Tributaria del estudio Grau Abogados.

Lo cual debería hacer reflexionar a la Sunat respecto al Régimen de Detracciones, y su eventual efecto en la liquidez de la empresa, precisó.

Detracciones y liquidez
Mediante este régimen las empresas que adquieren bienes y servicios detraen (apartan) un porcentaje del pago a sus proveedores para depositarlo en cuentas del Banco de la Nación (a nombre de estos contribuyentes) como pago adelantado del IGV.

Luego, las empresas proveedoras (de bienes o servicios) pueden utilizar dichos fondos depositados en sus cuentas, solo para el pago de tributos, explicó.
Sin embargo, uno de los problemas que pueden causar la falta de liquidez de la empresa, es que su margen de error en el cumplimiento de sus obligaciones tributarias debe ser “cero”.

Así, la Sunat bajo ciertas condiciones hace suyos los fondos depositados en dichas cuentas como “ingresos como recaudación” y trasladar los fondos de la cuenta del contribuyente a la cuenta del Fisco, si la empresa incurre en algún error, por más mínimo que este sea.

Un error frecuente, detalló, ocurre al momento de consignar la información en una declaración de impuestos (montos de factura y otros), y la empresa rectifica voluntariamente; pese a ello, la empresa ya incurrió en una infracción para la Sunat y se habilitó el cobro como recaudación de todo el dinero empozado en la cuenta de detracciones.

Incluso existen empresas que no tienen deudas tributarias exigibles: empresas en inicio de operaciones con grandes flujos de inversión en donde su crédito fiscal es mayor a lo que debe, entre otros, pero por errores mínimos tienen sus fondos ingresados en “recaudación”, lo cual les resta liquidez para atender los gastos corrientes (pago de planillas y otros).

La labor recaudadora de la Sunat, no debiera pasar a costa de restarle a las empresas el flujo de caja que requieren para su normal funcionamiento.

El costo del dinero en el tiempo es importante, tanto respecto de la obtención de financiamiento para el pago del gasto corriente (pagarés o deudas a corto plazo); o que se deja de ganar (interés) por tener un dinero empozado en el banco de la Nación (similar al que se obtendría en un depósito a plazo fijo).

Por ejemplo, en proyectos de gran envergadura en donde el proveedor de empresas mineras, petroleras, eléctricas, por maquinarias cuantiosas, los proveedores se ven mermados.

Así, un servicio está sujeto a detracción del 12%, y si el margen de utilidad es de 20%. La persona avanza con el proyecto y conforma avanza factura y se detrae. En realidad se está jugando con su rentabilidad y disponibilidad de caja, estimó.

Liberación de fondos de detracciones
Y de otro lado, si la empresa no tiene impuestos por pagar, y durante 4 meses consecutivos no ha realizado pagos de impuestos, puede pedir la liberación de los fondos. Pero, para lograr ello se debe pasar por el filtro de Sunat y sus tiempos, lo cual puede desincentivar al contribuyente.

En algunos casos, como en empresas en etapa de inversión debería evaluarse la devolución inmediata, anotó el experto.

Distorsión y excepciones
La Sunat se asegura el cobro de una “eventual” acreencia tributaria con los fondos ingresados en “recaudación” frente a cualquier otro acreedor, incluso, frente a los mismos trabajadores de las empresas, cuestionó.
Pero como consecuencia se distorsiona la presión tributaria informada, pues no debería tomarse en cuenta lo ingresado en “recaudación” del Fisco, ya que aún es dinero ajeno (es dinero del contribuyente).
Cevasco, opinó que el Fisco debería evaluar excepciones al sistema de detracciones considerando un contexto en donde la liquidez de las empresas es cada vez más importante.

Tips
-Ser sumamente diligentes en la declaración de impuestos para no incurrir en error y ocasionar el ingreso como recaudación de la Sunat.
-El ingreso como recaudación no necesariamente es una recaudación definitiva del Fisco, porque son fondos que se imputan a tributos futuros del contribuyente, pero puede ser que el contribuyente no tenga tributos por pagar.

Fuente: Gestión.

domingo, 4 de mayo de 2014

Los males crónicos de la universidad española


Los rectores de las universidades españolas se han lanzado a la ofensiva para reclamar la retirada de lo que consideran «medidas excepcionales que afectan al estudio, la actividad docente y la investigación». En una declaración leída de forma simultánea a menos de un mes de las elecciones europeas, han mostrado su oposición a las normas que afectan, aseguran, a «aspectos tan sensibles como los precios públicos y la organización de la actividad docente».
Los responsables de las universidades ponen el foco también «en otras normas presupuestarias posteriores» que, según explican, han tenido efecto sobre los salarios, los derechos laborales y las expectativas profesionales de los empleados públicos y, por tanto, de las universidades. Así mismo, denuncian que las becas «han cambiado su naturaleza de derecho por la de una ayuda por la que se compite, con requisitos académicos endurecidos que sufren quienes más las necesitan» y que los recortes en ciencia tienen «consecuencias irreparables para muchos grupos de investigación».
Sin embargo, existe una serie de graves problemas en la universidad española, apuntados en diversos informes, sobre los que los rectores han pasado de largo, al menos en esta ocasión.

Politización

Uno de ellos es el propio sistema de gobierno de estas instituciones, que, bajo el paraguas de la independencia universitaria, a menudo aparecen dominadas por un marcado sesgo de izquierdas. El informe de la comisión de expertos designada por el Ministerio de Educación para la reforma universitaria alerta de que «el actual gobierno de las universidades favorece que los colectivos que las integran, parte interesada y decisoria a la vez, pugnen por sus intereses inmediatos y no por la excelencia académica, que es lo que necesita la sociedad» y que los procesos de decisión están teñidos con frecuencia de «corporativismo». No es extraño ver cómo rectores acaban en puestos políticos o viceversa. El propio presidente de la Conferencia de Rectores, Manuel López, fue en su día director general de Universidades en el gobierno aragonés presidido por el socialista Marcelino Iglesias.

Falta de excelencia

Mientras que los rectores ponen el acento en aspectos laborales y en la «igualdad de oportunidades» para los estudiantes, en su declaración de esta semana no aparecen palabras como calidad, excelencia o rendimiento académico. Sin embargo, ninguna universidad española figura entre las 200 mejores del mundo en el reconocido ranking de Shangai (ARWU) y sólo la
Pompeu Fabra se cuela, en el puesto 164, entre los dos centenares que encabezan el de Times Higher Education, otro de los más prestigiosos. Y, aunque la producción científica ha mejorado, incluso en los años en que han recibido más inversión pública, los resultados de las universidades españolas están lejos de las de países como Reino Unido o Francia.

En cuanto a la formación de los egresados, existen también datos preocupantes, como el hecho de que el 40% de los titulados universitarios trabajan en puestos para los que se requiere una cualificación inferior a la suya, según el último informe de datos del sistema universitario presentado por el Ministerio de Educación.

Endogamia

La calidad de una universidad pasa por la calidad de sus profesores, por lo que mejorar la selección y acabar con la endogamia son dos asignaturas pendientes. El actual sistema de acreditaciones nacionales a través de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca) «no presenta las debidas garantías académicas y jurídicas que garanticen la selección de los mejores», advertía la comisión de expertos. Así mismo, pone de manifiesto la ausencia de evaluaciones que midan los resultados de los docentes y permita compararlos.

Vinculada a la endogamia está la falta de internacionalización, tanto por la escasa apertura a profesores de otros países como por la poca atracción de alumnos foráneos, más allá del programa Erasmus. La propia CRUE reconoce que «la presencia de estudiantes extranjeros en las universidades públicas españolas es mínima en el grado», de en torno al 2%, si bien en los doctorados crece por encima del 20%.

Búsqueda de recursos

Una de las grandes preocupaciones de los rectores es la financiación. En la actualidad, el 80% de sus recursos procede de fondos públicos, por lo que hay mucho por recorrer en el terreno privado. La comisión de expertos señalaba precisamente que «los modelos de financiación se orientan en exceso a la oferta docente, descuidando, sin embargo, la investigación y la transferencia de sus resultados». En este sentido, advierten que la obtención de fondos tropieza con «dos grandes barreras», la ausencia de «una organización específica dedicada a este fin» y «la rigidez de las estructuras de gobierno y de toma de decisión».
Escasez de patentes

Un estudio de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigación (IVIE) señalaba que, pese a que las universidades representan casi tres cuartas partes de la producción científica española, sólo representan el 13,1% de las patentes. En este sentido, el estudio indicaba que «una de las mayores debilidades de la universidad se encuentra en las actividades de investigación aplicada y transferencia tecnológica», una circunstancia que «limita sus posibilidades de contribuir a la transformación del tejido productivo».
Pero no se puede hablar de ingresos sin tener en cuenta los gastos. El presupuesto total, pese a los recortes, asciende a más de 9.800 millones de euros. El actual mapa universitario está formado por 82 instituciones -50 públicas y el resto privadas-, repartidas en 236 campus en el caso de las presenciales y 112 sedes las no presenciales y especiales. En total, hay más de mil escuelas y facultades.

Exceso de titulaciones

Así mismo, al calor de la
reforma de Bolonia, se ha disparado el número de titulaciones. La oferta del curso 2013-2014 ascendía a nada menos que 2.567 grados verificados y 3.519 másteres. El informe de la comisión de expertos señalaba, en este sentido, que «nuestras universidades presentan una estructura demasiado homogénea» y «ofrecen una gran mayoría de estudios comunes, muchos de ellos repetidos un sinnúmero de veces y, con frecuencia, dentro de reducidísimas áreas geográficas o en la misma ciudad». Las universidades, añadía, «están poco especializadas y reproducen casi exclusivamente el mismo modelo».
Aumento de profesores

Hasta la disminución por las medidas de ajuste de los últimos años, el número de profesores y de personal administrativo viene experimentando durante años un aumento sostenido, mientras que el número de estudiantes se ha mantenido más o menos estable. Si el personal docente e investigador (PDI) de las universidades públicas rondaba las 90.000 personas hace diez años, en el curso 2011-2012 eran ya casi 104.000. Mientras, el personal de administración y servicios (PAS) pasó de poco más de 47.000 en el curso 2004-2005 hasta más de 54.000 siete años después.

La reforma de la educación no universitaria ha avanzado a buen ritmo desde el comienzo de la legislatura, con la aprobación de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, pero la enseñanza superior lleva un camino diferente. En el caso de la universidad, tras recibir el informe de la comisión de expertos, el Ministerio de Educación está teniendo conversaciones con los distintos sectores implicados, y de forma especial con los rectores, para tratar de acordar las modificaciones que se vayan a aplicar.


Fuente: ABC